El cambio está en marcha: ahora necesita encontrar su lugar en la práctica.

Implementar algo nuevo es un paso. Para que el cambio avance, las personas necesitan comprender qué significa para ellas y poder llevarlo a su manera de actuar.

Poner algo nuevo en marcha no significa que ya sea parte de cómo hacemos las cosas.

Comunicar, capacitar o habilitar una nueva herramienta, proceso o forma de trabajar puede ser necesario. Pero la adopción se juega también en lo que las personas comprenden, pueden hacer y logran incorporar a su realidad cotidiana.

Poner algo nuevo en marcha.

↕ / relación visual, no proceso

ADOPTAR

Incorporarlo a la manera de actuar.

La pregunta no es solo qué pusimos en marcha, sino qué necesita pasar para que las personas puedan hacerlo propio en la práctica.

Cuando lo nuevo no termina de instalarse, lo que ocurre en el día a día entrega pistas.

Observar esas señales ayuda a hacer mejores preguntas antes de decidir cómo intervenir.

Una baja adopción es una señal. No explica por sí sola por qué está ocurriendo.

Se conoce lo nuevo, pero se sigue trabajando como antes.

La información llegó, pero todavía no se refleja de manera consistente en decisiones, comportamientos o prácticas.

La adopción avanza de manera distinta entre equipos.

Mientras algunos incorporan lo nuevo con mayor facilidad, en otros espacios todavía cuesta llevarlo al trabajo cotidiano.

Hay disposición, pero actuar de otra manera sigue siendo difícil.

La intención puede existir sin que estén suficientemente desarrolladas las capacidades, herramientas o condiciones necesarias para hacer algo distinto.

Lo nuevo aparece en la práctica, pero todavía de manera intermitente.

En algunas situaciones las nuevas formas de hacer ya están presentes, pero todavía no se incorporan con suficiente consistencia al trabajo cotidiano.

Durante la implementación aparecen dudas, ajustes o fricciones.

En lugar de asumir qué significan, observarlas puede entregar información sobre aquello que necesita comprenderse, ajustarse o fortalecerse.

Lo que necesita fortalecerse depende de qué está haciendo difícil la adopción.

Según lo que esté ocurriendo, puede ser necesario trabajar sobre distintas dimensiones de la organización. Estas pueden combinarse según el desafío.

Si las formas habituales de trabajar siguen teniendo más fuerza que lo nuevo

Puede ser necesario mirar la cultura organizacional y las prácticas, comportamientos o dinámicas que siguen reforzando la forma habitual de hacer las cosas.

Si lo que necesita incorporarse son compromisos o nuevas prácticas de sostenibilidad

Puede ser necesario trabajar desde sostenibilidad para traducir esa dirección en capacidades, decisiones y formas concretas de actuar.

Si quienes conducen necesitan generar mejores condiciones para que otros avancen

El liderazgo puede ser clave para construir acuerdos, desarrollar capacidades y acompañar a los equipos mientras incorporan nuevas formas de hacer.

Si lo nuevo implica desarrollar otras maneras de experimentar, aprender o construir respuestas

La innovación puede ayudar a desarrollar capacidades y formas de trabajo que permitan incorporar esas nuevas maneras de hacer.

Estas áreas pueden cruzarse según el desafío. Entender qué está dificultando la adopción ayuda a reconocer desde dónde conviene abordarla.

El cambio se demuestra en lo que empieza a ocurrir de otra manera.

Conoce experiencias donde acompañamos a organizaciones a convertir distintos desafíos en capacidades, decisiones y nuevas formas de hacer.

Si el cambio ya empezó, podemos ayudar a que avance más allá de la implementación.

Cuéntanos qué pusieron en marcha y qué está pasando cuando las personas intentan incorporarlo a su manera de actuar.